En la adolescencia se hacen mas necesarios que nunca los valores y conceptos neurofísicos que el Karate aporta a los practicantes.
Los tres pilares básicos que sustentan nuestra Escuela son:
Orden
Cuidando las buenas formas, trato personal, respeto, tradición, silencio y demás conceptos necesarios, que favorezcan la enseñanza y el aprendizaje.
Disciplina
Fomentando la constancia, el progreso personal, la empatía, la dedicación, la curiosidad y la pasión por la práctica, como vía de crecimiento integral.
Esfuerzo
Plasmando en el alumnado la idea, de que todo cuesta y no todo vale. Preconizando el concepto de meritocracia, en todas las fases evolutivas. Poniendo en valor la jerarquía en el aprendizaje, y sobre todo que ese esfuerzo, vaya dirigido a vencer cada una de sus etapas vitales.