La práctica de Karate-Do a edades tempranas, facilita al alumno/a la integración desde su infancia, en valores y fundamentos propios de este Arte Marcial, desarrollando en ellos/as conceptos físicos, neuronales y psicológicos, necesarios para un buen crecimiento personal.
Mejora de forma notable la capacidad de atención, el sentido del orden y desarrollo psicomotriz.
En Karate-do Infantil disponemos de doble profesorado en todas las clases.